COMPARTIENDO

Ayshane, me ha otorgado este premio, y yo a mi vez debo premiar a ocho escritoras. Estos días de vacaciones, como no he salido a ningún lugar he tenido más tiempo de leer diferentes blogs, en muchos de ellos sus autores/as, compartían sus buenos/malos momentos, sus deseos, ilusiones...
Esto me llevo a reflexionar sobre el valor terapéutico de la escritura que a su vez me hizo recordar la siguiente cita:
"Me hizo jurar que cada vez que tuviera uno de esos pensamientos lo escribiera en un papel (...) para no olvidar que dentro de lo malo hay algo bueno o hermoso"
Mari Pau Domínguez: La tumba del irlandés
Y la premiadas son: Alfaro, Dudo, Fusa, Gloria, Inuit, Mujer Semilla, Perséfone y (*
MEME
Gloria desde su rincón http:www.gloriamarvi.blogspot.com, me invita a que os cuente seís cosas que me gusten. Intuyo que deben ser sencillos placeres cotidianos pero de los que nos hacen sentir...
* Los que me leéis desde el principio sabéis que sucumbo al pecado de chocolate...como quedó patente en mi post "Drácula".
* Me encanta leer un buen libro, sobre todo, durante las estaciones templadas (primavera / otoño). Me tumbo en el sofá de mi casa arrebujada en una ligera mantita. Fuera huele a madarina verde, café y tostadas.
* Me gustan los felinos en general. Me identifico con su carácter: fuertes y luchadores. Mimosos y sensuales. Dependiendo del momento y la compañía ;-)
* Uno de mis pequeños placeres en verano es colocar velitas aromáticas, incienso y música suave (jazz, clásica o New Age), en el baño. Llenar la bañera de agua templada, tirar chorros de geles, sales aromáticas y perlas de aceite. Me sumerjo en el agua, acompañada de una copa de cristal de pie largo, con vino blanco muy frío. En esos momentos me olvido de dónde estoy, quién soy y me dejo fluír...
* Vibro con el Arte en cualquiera de sus manifestaciones, porque nos recuerda que tod@s somos creadores/as y como tales reinterpretamos la realidad o damos salida a nuestros diferentes Yoes.
* Me gusta viajar.
Y bien, como además de citar la fuente, debo pasar el testigo, La Malvada Bruja del Norte quiere conocer mejor:
Ayshane: http://traselveloscuro.blogspot.com
Diego: http://diegoribera.blogspot.com
Perséfone: http://es-para.blogspot.com
(*: http://lalunaesdepapel.blogspot.com
¡Qué conste que el orden es alfabético! :-))
AROMATERAPIA
Dedicado a J.M.
Inspira. Espira. Reláje. Tómate un tiempo porque te invito a un lugar y te cuento...
Es otoño y cae el atardecer, corre una brisa ligera. Estoy en un bosque, el suelo está cubierto de hojas de diferentes colores: rojas, marrones, verdes, amarillas... Jugando entre las ramas de los árboles el sol alarga sus dedos.
Huele a tierra mojada y árboles añejos. Es el olor del paso del tiempo. Me detengo un instante, porque siento vibrar la tierra. Es un caballo, ahora puedo oír los cascos del trote y sus relinchos.
Me envuelve de repente una melodía suave de percusión y flautas.
INVITACIÓN.
Encima del caballo hay una mujer con un vestido blanco de gasa. No habla, sin embargo, la entiendo. Me dice que hace tiempo que me esperan, tienen algo guardado para mí.
Dudo un instante, finalmente monto con ella y llegamos a un claro en el bosque, cerca pasa un riachuelo. Desmontamos y caminamos un poco más hasta que el río queda encerrado por un círculo de rocas. Es un bello remanso natural, el ombligo del mundo - me digo -.
Me tapan los ojos y siento incertidumbre al no saber que va a pasar, tal vez no quieren que recuerde el camino. Sin embargo, no me mueven de donde estoy. Me desnudan. Tengo miedo. Me tumban en el suelo, mi respiración es agitada pero no forcejeo. Son demasiadas personas y yo estoy sola. Siento frío.
Como si leyeran mis pensamientos y emociones me acunan, acarician, frotan, masajean. Alguien acerca a mi nariz algo que huele a melocotón, después a mis labios. Lo pruebo. es dulce y suave, tal vez sea mermelada.
Me calmo. Vuelvo a escuchar una música suave de flauta. Me acercan otra vez algo, huele a frutas del bosque... pero no me las dan a probar, sino que me untan entera con esa especie de mermelada y me envuelven en una suave tela. Mi cuerpo entero huele a hibisco, arándanos, moras y rosas silvestres. Mi respiración se acompasa, mi ritmo cardíaco baja. Me relajo.
Casi me ha vencido el sueño cuando me quitan la venda de los ojos y me ayudan a incorporarme. A mi alrededor hay unas mujeres que parecen surgidas de un óleo de Botticelli.
Me empujan despacio hacia el agua, mi cuerpo resbala y cada vez que me muevo desprendo notas afrutadas. Sonrío. Soy una rapsodia de frutas del bosque.
Las ninfas de Botticelli, me meten el río, lavan y retiran la mermelada de mi cuerpo con suaves gestos, parecen pececillos dándome miles de besos: enérgicos, suaves, plácidos, contundentes. Abren sus manos y de ellas brota directamente el agua. No sé cómo lo hacen, tal vez sean así, o todo esto sea simplemente, magia.
Entonces, el gran ombligo me traga. Me hundo y recojo en posición fetal. Sigo sumergida en la gran placenta, flotando tranquila en el líquido amniótico de la vida. No escucho música, ni voces. Escucho la Nada. Todo es silencio, paz, fluír... se detiene el tiempo, hasta que, las ninfas me rodean y me empujan a la superfície. Escucho un coro de voces "in crescendo" que canta sin cesar,
¡ALEGRÍA!
Renazco de nuevo a la vida llena de amor y dicha.
PAUSA (2ª PARTE) "SUMMER TIME"
Conocí a Gerard cuando mi jefa tuvo la genial idea de comprar un local en el centro y trasladar la galería de arte. Algo que podía sonar fácil, se convirtió en un suplicio y un caos burocrático, a saber, qué impuestos debíamos pagar aquel año y cuales debía hacerse cargo el anterior propietario, altas y bajas de seguros, cambios de nombres, registros... Menos mal que al final la nuerona de la lógica se le activó a mi jefa y decidió llamar a un abogado amigo suyo para que se encargase y asesorara en todas aquellas gestiones. Pensé en él como en un duplicado de ella: "pijo y superficial". Además aquel año había decidido no saber nada más de los hombres. A partir de ahora serían kleenex: "usar y tirar".
Sin embargo, Gerard, llegó despacio, con tiempo y pude degustarlo como un buen vino. Su voz, buen humor, disposición y cooperación, hicieron que pensara y fantaseara en más de una ocasión con qué rostro se escondía detrás del teléfono.
Cuando los papeles volvieron a su cauce mi jefa le invitó a comer. Vino a buscarla y tras una hora de espera, (sin impacientarse ni tan siquiera mirar el reloj), hablamos sobre un montón de temas y descubrimos afinidades como el arte, la fotografía, los viajes y la música.
- ¿Cuál es tu canción favorita? - me preguntó de repente-
- ¡Uf! no sé, hay tantas...
- Sólo puedes elegir una.
- Hummm... "Summer Time".
- ¡Increíble! Es mi preferida, pregúntale si no me crees a Elsa.
- ¡No!
- De veras.
Y justo en aquel instante apareció mi jefa quien corroboró el hecho para desaparecer del brazo de Gerard, no si antes éste, disimuladamente, hacerme prometer que le llamaría para tomar un café y seguir la conversación.
La tarde pasó rápida. La energía de Gerard estaba demasiado latente, canturreaba sin parar "Summer Time", mientras en mi mente tórridas escenas se sucedían: en plantaciones de algodón, bajo los sicomoros, en el suelo del salón de grandes casas sureñas.
Obviamente, mis alarmas comenzaron a dispararse... pero yo las desconecté, susurrándome: -Sólo será un "touch and go"-.
Finalmente, mi día a día, hizo que me olvidara de Gerard y mi promesa, hasta que una noche...
PARA MEDITAR
"Los verdaderos amigos son aquellos que están a nuestro lado cuando nos sucenden las cosas buenas. Nos apoyan, se alegran de nuestras victorias. Los falsos amigos son los que sólo aparecen en los momentos difíciles con esa cara triste, de "solidaridad", cuando en verdad nuestro sufrimiento les sirve para consolarse en sus vidas miserables".
Coelho, Paulo: El Zahir
PAUSA
Frío.
Rigidez.
Oscuridad.
Vacío.
Oigo gritos, carreras y un fuerte y monótono pitido surge de la máquina de mi izquierda. En el monitor el dibujo de una línea continua.
Supongo que ahora me elevaré por encima de mi misma, veré a médicos y enfermeras pichando y manoseando mi cuerpo. Después un túnel y la famosa luz blanca donde algún ser querido vendrá a recibirme... pero no... Un momento, me estoy saliendo del guión...
Estoy en Nueva York, he ido por motivos de trabajo. Hay que montar un stand para una feria y me ha tocado a pringar a mí. Llego al hotel, subo a la habitación, es amplia, luminosa, en una de las paredes hay una puerta azul. De repente escucho una voz conocida. Contengo la respiración. Sí, parece salir de detrás de la puerta azul y creo, sin lugar a dudas, que se trata de la voz de Gerard.
Giro el pomo y la puerta se abre. Veo otra habitación, parecida a la mía y a Gerard sentado en la cama.
- ¿Gerard?, ¿qué haces aquí?
- ¿Y tú?
- Estoy aquí por trabajo, pero yo te había preguntado antes, ¿qué haces aquí?
- Voy a hablar con recepción es increíble que me hayan dado una habitación así, a la que cualquiera puede acceder, simplemente abriendo una puerta.
- No me has respondido, ¿qué haces aquí?
- Es totalmente inaudito. Voy a exigir una explicación...
En ese momento la puerta de la habitación de Gerard se abre y entra un tipo alto, rubio, de espaldas anchas, vestido con una camisa y pantalón blanco. Lleva de la mano una niña pequeña, rubia, vestida de blanco también. Gerard sigue hablando de la habitación de pedir las hojas de reclamación...
- Gerard, ¿quién es este hombre?, ¿y la niña?
El hombre se va al fondo de la habitación, se apoya en el ventanal, cruza los brazos sobre su pecho. La niña sigue al lado de la puerta, sola. Me acerco a ella.
- ¿Te llamas Silvia?
Mueve la cabeza negando. No sé por qué le he preguntado eso, en lugar de su nombre. Gerard sigue con su perorata. Me raya...
- Gerard, me voy tengo que montar el stand.
Salgo del hotel. Nueva York. Esta ciudad hace sentirme muy pequeña. Todos los edificios me parecen fotos tomadas en contrapicado. Llego a un cruce y veo una iglesia barroca catalana. - ¿Una iglesia barroca catalana en Nueva York?- Sin atravesar la calzada, me quedo boquiabierta contemplando el edificio. Justo en ese instante comienzan a salir unas chicas, vestidas de manera idéntica: Vestido largo de tul rosa grisáceo, velo del mismo color y un libro entre las manos.
En el cruce hay una mujer negra, entrada en carnes, con una niña de la mano. Le pregunto sobre el edificio y las chicas. Ella amablemente, viendo mis dificultades con el idioma, me dice que es dominicana y podemos hablar en español. Suspiro aliviada. Le comento que la iglesia tiene un estilo barroco europeo, concretamente catalán. Me contesta que no es una iglesia. El edificio es un colegio femenino elitista. Cada año hay una reunión de antiguas alumnas. De todas formas, me anima a visitar el interior, que sólo está abierto al público una vez al año. Por lo visto es muy bello y sorprendente.
Dudo. Miro la hora. Calculo que si me entretengo más tiempo no podré montar el stand. Recuerdo los límites horarios de la feria y que los americanos son muy estrictos con ellos...
Calor.
Movimiento.
Luz.
Vida.
La máquina de mi izquierda vuelve a realizar un sonido alterno. A mi alrededor los gritos, las prisas, los manoseos en mis brazos y cuerpo cesan. La gráfica dibuja montañitas de nuevo.
Respiro.
GRACIAS

Querida Fusa:
Ante todo felicitarte por el premio que te han concedido y muchas gracias por compartirlo conmigo. No te miento si te digo que es un verdadero placer leerte (aunque tenga que darle al cursor varias veces...)
Hace poco lanzabas en uno de tus posts una pregunta a la blogosfera: - ¿Es la literatura un refugio o un desafío a la lógica?-
DEPENDE
Para mí la literatura fue un refugio durante mi infancia. Aunque siempre estuve rodeada de mucha gente, me sentí muy sola y leer supuso compartir mis sentimientos con los personajes, entenderlos y amarlos porque yo también los entendía, porque yo también era
DIFERENTE
y eso hacía no sentirme tan sola.
Más tarde, vino la pasión por escribir, también de niña, cuando me regalaron un diario (aún sigo con la costumbre de escribir uno). Coelho dice que escribe para ser amado y en cierta manera me identifico con la frase, ya que mis primeros escritos fueron para compañeras de colegio que se iban a otra ciudad, amig@s que estaban muy lejos o compañeros de trabajo que marchaban.
Hace poco te comenté que escribir para mí es una catársis, un exorcismo, una forma de ser aceptada...En la ficción todo es posible, ¿no?, ¡Hasta los freaks!
Con el tiempo he sabido que la escritura forma parte de mi crecimiento personal y espiritual. Y hace poco me comentaron que es una de las misiones de mi vida. Así es que, cuando me revelaron lo anterior, decidí que no debía ocultarlo para mi sola, o unos pocos, sino expandirlo y dejar que mis palabras se unieran con otras, para que de todas nuestras energías naciera nuestra pequeña aportación para mejorar el Universo.
Con Cariño,
Malvada Bruja del Norte.
P.S.: Paso mi premio a la chica del pelo verde "Carlota", porque ella fue una de mis primeras incondicionales y porque nuestra conexión es simplemente increíble. Y a la Princesa Mononoke, por su labor con los animales, ella también mejora el Universo, (sus enlaces están a la derecha de este blog : Takoda y La Sonrisa Nórdica).
¿POR QUÉ A LOS OSITOS DE PELUCHE SE LES CASTIGA TENDIÉNDOLOS DE LAS OREJAS?
Hoy teníamos para merendar papilla de frutas. ¡Ni Ana ni yo la soportamos! Así pues, decidimos hacer algo bonito con ella:
UN CASTILLO.
Hemos conseguido hacer la estructura del castillo amontonando la viscosa masa hacia un lado del plato, para el puente levadizo, utilizamos la cuchara y un trozo de pan. Como nos faltaba agua para el foso, vertimos un poco del vaso.
Las servilletas y migas de pan definen y ponen límites a nuestro territorio que se extiende por gran parte de la mesa. Usamos más engrudo afrutado para las murallas.
-¡Es necesario que nuestro castillo parezca temible a los ojos del enemigo!-
Deberíamos poner algo más...Hummm..., ¡quizás un paisaje!
Así que dibujamos el sol, algún que otro pajarillo y nubes que hemos llenado de lluvia por todo el cielo de la mesa.
Durante un tiempo nos hemos mirado satisfechos...pero le faltaba algo...
¡COLOR!
Así que Ana le ha pedido prestadas, al ficus del salón, tierra y hojas. Repartimos la tierra por la mesa. Y en la torre más alta del castillo ondea un trozo de hoja, a modo de bandera. ¡Ahora sí que nuestro castillo se alza poderoso y temible! Nos miramos y reímos satisfechos, nos abrazamos felices.
¡HEMOS REALIZADO UN BUEN TRABAJO!
Al sonido de nuestras risas la falda de rayas azules y grises ha entrado en el salón, cual huracán disgustado. Ha mirado hacia la mesa. Ha exhalado un grito, y otro, y otro más...Por lo visto no le gustó nuestro castillo, ya que, lo ha deshecho entero.
Ana está llorando. La falda de rayas azules y grises me coge por el cuello airadamente. Aterrizo magullándome con el golpe, en un tambor metálico, que comienza a girar y llenarse de agua, sin parar. Estoy envuelto entre servilletas, manteles y baberos...Me encuentro mal, me mareo...
ESTO ES LO ÚLTIMO QUE RECUERDO
Pero definitivamente, no debió gustarle nada nuestro castillo a la falda de rayas azules y grises, pues estoy solo, en el terrado, castigado con dos pinzas en las orejas, meciéndome al antojo del viento.
MENSAJES DE CRISTAL
Hace días que no sé nada de Él y temo que algo vaya al. Que algo terrible le haya sucedido. Estoy en el refugio. Otro día más, no sé cómo estará el mundo ahí afuera. Sigo sin oír ningún ruido. No mantengo más contactos. Me siento muy débil.
Le envié dos mensajes, pero no hubo respuesta. Me inquieta...Antes sabía que ante mí se abría una página de cristal, apretaba una tecla y en otro lugar Él me leía contestando unas palabras, frases o largos párrafos.
La primera vez que ocurrió pensé que era mi imaginación un espejismo, de esta mi nueva situación, dada por el cataclismo. Más tarde cuando me convencí de su existencia, llegué a obsesionarme. Actualizaba como una posesa la maldita pantalla. Un día ávida de noticias la golpeé furiosa. Tal vez aquel día por imposible que pueda parecer, mis lágrimas abrieron caminos ocultos, puertas cerradas, por los que volvieron a colarse las letras azules. La comunicación quedó restablecida, conviertiéndose en un vínculo muy fuerte. Las páginas nos habían unido mediante un cordón umbilical invisible, por el que cada vez más a menudo, fluían letras combinadas en dos o tres palabras:
- Te quiero.
- Y yo también.
Pero hace días que no sé nada de Él y temo que algo vaya mal. Que algo terrible le haya sucedido...
MARGARET ATWOOD
Margaret Atwood fue ganadora del Premio Booker por su novela, "El asesino Ciego", en el año 2000 y hace unos días fue galardonada con el Príncipe de Asturias de las Letras, afianzándose así su camino hacia el Premio Nobel, de la que es firme candidata desde hace años.
Reconozco que soy una de esas pesadas que cuando ha descubierto un buen libro y una autora fuera de lo común, siento la necesidad imperiosa de compartirlo... ¡Y lo hago con dedicación! ¡Incluso presto el libro!, y mi pobre víctima sabe que no escapará sin comentarlo.
Eso fue lo que me ocurrió cuando leí por primera vez El asesino Ciego.
La víctima: Mi amigo J.
Su crítica contundente a la par que concisa: - "Sabe escribir"-
Como comparto lo dicho, no añadiré más palabras...Ummm...sé que he dicho que no añadiría más palabras y no lo haré, pero si os provocaré y para ello he seleccionado unas líneas que a mí me parecen sublimes y algo me dice que vosotr@s, también os gustarán:
"El Dedo que se mueve escribe y, una vez ha escrito,
sigue adelante; ni toda tu piedad e ingenio
te servirán para cancelar media Línea
ni todas tus Lágrimas borrarán una sola Palabra".
(ATWOOD, Margaret: El asesino ciego, Barcelona: Ediciones B, 2005, 633 págs.)
